Un pequeño cambio que hace renacer la melancolía. Un hecho que constata el progresivo crecimiento de nuestra pequeña. Ahora se la ve tan diminuta en su nueva cuna...
pero más a sus anchas. De hecho, la noche de su estreno la durmió del tirón sin dispertarse ni una sola vez. Desearíamos dilatar el tiempo pero... la vida sigue hacia adelante. Hace unos días comenzó con el Dádádá, Tátátá... con más notoriedad. En la guardería por el momento no se quejan con ella, aunque desayuna poco (100, 110) para una niña de su edad. Come mejor (ya está con el pollo) y merienda muy bien. Han alucinado en la guardería porque duerme bastante, después de cada comida, después de jugar un poco...





Curioso eso del cambio, a nosotros con Rodrigo nos pasó lo mismo. Desde que le pusimos en la cuna empezó a dormir mejor.
La verdad, ves a Ines en las fotos y no parece que desayune poco ;-) (está para comérsela con esos mofletotes!)
Besines y buen finde. Miriam
Hola Miriam.
Pues la verdad es que engaña bastante. Le ven la cara con esos mofletones y piensan lo mismo. Pero por lo demás, no tiene piernas... más bien alambres... y un vientre muuuuu planito.
Un abrazo y buen finde también.
María e Ignacio.
hola guapa!!! mañana pasaremos nosotros a Alba a la cuna grande,k ya era hora...la pobre se le quedó pekeña la minicuna hace tiempo jejejej Alba si come bien.pero ahora esta con muchos mocos y no come casi nada en todo el dia...el bibi no lo kiere ni ver!!! bueno un besazooo
Hola Patry!
Pues si, los dichosos mocos. Para sacárselos utilizamos Rhinomer y una pera. Le introducimos el rhinomer en sus orificios nasales y tapando uno de ellos extraemos con la pera los moquitos. Cuando ve que lo vamos a utilizar se pone muy muy nerviosa... y a nosotros nos da mucha penita verla así pero... por su bien... hay que hacerlo.
Por otra parte parece que vamos sincronizados en lo del traspaso de cuna eh? ;) Que siga igual de guapa Alba
Un abrazo,
María e Ignacio.